La reelección de Luis Doffi al frente de la Federación Argentina de Boxeo marcó el inicio de una nueva etapa para la conducción del deporte, con un mandato que se extenderá hasta agosto de 2028 y que tendrá como principal objetivo devolver al país al plano olímpico. El dirigente atravesó por primera vez un proceso electoral desde que llegó al cargo —en la gestión anterior había asumido por consenso tras una situación institucional excepcional—.
El nuevo período le dará continuidad a una gestión que, según afirmó, ya mostró resultados concretos en el plano amateur. “Por estatuto tenemos dos obligaciones: impulsar el boxeo amateur y fiscalizar el profesional. En el amateur hicimos un cambio importante en la selección nacional y logramos cinco oros y cinco platas a nivel continental”, señaló en comunicación con la CAD. Y agregó: “Queremos revertir la historia reciente en la que Argentina no tuvo representantes olímpicos. Cuando asumí el ciclo estaba terminado y se dio por primera vez esa ausencia”.



El camino hacia Los Ángeles 2028 aparece hoy más claro tras la conformación de World Boxing , entidad a la que la Argentina adhirió en sus inicios. “Fuimos de los primeros cinco o diez países en sumarnos porque era una sugerencia del Comité Olímpico. Hoy el camino está allanado y va a haber boxeo en los próximos JJOO”, aseguró. En ese marco, adelantó que la selección tiene por delante un calendario con competencias continentales y los Juegos Odesur, además de un esquema de entrenamientos intensificado.
En relación al campo profesional, el dirigente explicó el rol de la federación como organismo de control. “El boxeo profesional va por otro carril. Ahí aparece la figura del promotor, que es el responsable del evento. Sin él no hay velada. Nosotros fiscalizamos, designamos jueces y árbitros, y garantizamos que los boxeadores peleen con seguro y en condiciones reglamentarias”, detalló.


Sin embargo, el punto más crítico de su diagnóstico estuvo vinculado al financiamiento. “Hoy estamos faltos de apoyo. No hay dinero para viajar y moverse dentro del país es muy costoso. Eso se nota”, afirmó. Y profundizó: “Los dirigentes nos tenemos que transformar en negociadores o en gente de marketing para conseguir recursos. No fuimos preparados para eso, pero hay que adaptarse a los tiempos”.
Pese a ese escenario, el presidente valoró el compromiso de los deportistas y el potencial del semillero: “Tenemos materia prima, tenemos resultados y tenemos entusiasmo. Lo que necesitamos es acompañamiento para que todo ese esfuerzo se traduzca en competencia internacional”. Además, adelantó que la federación buscará respaldo en el sector privado para sostener el desarrollo de los púgiles que en el futuro darán el salto al profesionalismo.

