Nunca es tarde: cómo el kick boxing le salvó la vida a Fabio Córdoba

publicado en: Noticias Deportivas | 0

A los 60 años, Fabio “Tata” Córdoba encontró en el kick boxing una nueva oportunidad de vida. Lejos de competir profesionalmente, hoy participa en eventos y hasta se anima a subir a la jaula, disfrutando de cada experiencia. “Me recomendaron un arte marcial y me terminó salvando la vida”, cuenta, convencido de que el deporte fue clave para dejar atrás una de las etapas más duras que le tocó atravesar.

Su historia está marcada por el diagnóstico del Síndrome de Berger, una enfermedad renal crónica y sin cura que deteriora progresivamente los riñones. Durante meses, Córdoba debió someterse a un tratamiento intensivo que incluyó internaciones y diálisis diarias, atendido por especialistas en Jujuy y Salta. El cuadro fue crítico: su cuerpo llegó a acumular tanto líquido que alcanzó los 130 kilos, mientras sus riñones prácticamente no funcionaban. Estuvo al borde de la muerte y atravesó un proceso extremo en el que llegó a perder 60 kilos.

En medio de ese contexto, y tras un largo período sostenido únicamente por medicamentos, apareció un punto de inflexión. El encuentro con otra persona que padecía la misma enfermedad le abrió una puerta inesperada: las artes marciales como camino hacia una mejor calidad de vida. Así fue como el kick boxing se convirtió en parte de su rutina y, con el tiempo, en una herramienta fundamental para su recuperación.

Hoy, asegura que hace tres años dejó la diálisis y que logró recuperar parte de la función renal. Más allá de las limitaciones propias de su condición, sostiene que lleva una vida plena. 

Con una mirada espiritual, también deja un mensaje de fe y resiliencia: invita a no bajar los brazos frente a la adversidad y a confiar en un propósito mayor. Para Córdoba, el deporte no solo fortaleció su cuerpo, sino que también le devolvió la esperanza y las ganas de seguir adelante.