La selección argentina de básquet para atletas con síndrome de Down hizo historia en Hungría al consagrarse campeona del mundo por primera vez. El conjunto albiceleste derrotó a Turquía por 23 a 18 en la final disputada en la ciudad de Körmend y cerró un campeonato inolvidable con una campaña perfecta, sin conocer la derrota.
El equipo nacional, que representa a la Federación Argentina de Deportes para Atletas con Síndrome de Down (FADASD), se quedó con la medalla de oro luego de exhibir un gran nivel a lo largo de todo el certamen. La victoria en el partido decisivo confirmó el dominio argentino y marcó un hito para el deporte adaptado del país.
El plantel estuvo integrado por 12 jugadores provenientes de distintos puntos de la Argentina, entre ellos Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires. Con edades que van desde los 18 hasta los 41 años, el seleccionado logró combinar juventud y experiencia para alcanzar la cima del básquet mundial.

